LA VIDA EN DETALLES

¡Y sigue pareciendome algo tan simple y a la vez tan intenso! Que me hagan reír y hacer reír a alguien.
Aún recuerdo una película, de estas que ves un domingo de invierno con una manta en el sofá; recuerdo al protagonista enamorado de su mejor amiga y en una escena él describe las diferentes sonrisas de ella. Esa sin duda es la mejor parte de toda la película, tengo comprobado que todos tenemos varias sonrisas, y que depende de la situación o de la persona sonreimos de una u otra manera.
Los hay que sonríen con la mirada,por que sí también hay sonrisas que van más allá que la curva de los labios. Y esas en concreto son las más bonitas, las que dicen tanto que no se necesitan palabras.

La vida esta llena de pequeños detalles…y nos empeñamos en ver solo los grandes logros, las cosas “más grandes” y “más importantes”, pero nos olvidamos de todos esos detalles, como una sonrisa en un día gris, un abrazo cuando no eres capaz ni de secar tus lágrimas, un cafe a deshoras o una conversación en mitad de la madrugada.
Que salga el sol después de una semana de lluvias intensas, que todo lo importante se concentre en que tu camiseta preferida te quede pequeña, que aunque el libro que lees no tenga el final esperado siempre puedes recurrir a esa película que de tanto verla te sabes hasta los diálogos.

Un asiento libre en un autobús a rebosar, esa última cerveza en el frigorífico, una llamada inesperada que te alegra el día, un audio contándote algo divertido, un momento de silencio, el sonido del mar, un gracias y un hola.
Llegar a tiempo y en el menor tiempo posible, una caja de bombones y una nota de agradecimiento, un regalo inesperado en un día cualquiera.
Un café caliente mientras ves la lluvia caer tras el cristal, una visita inesperada, arrancar el motor del coche y que en la radio se escuche esa canción que tanto te gusta, sumergirte por fin entre las páginas de ese libro que llevas tanto tiempo queriendo leer, una sesión de cine en buena compañía, leer una frase y sonreír al instante, dormir del tirón, ver un atardecer, una playa desierta y solo para ti, un baño a última hora, una ducha caliente.

Es más rico el que sabe disfrutar de los pequeños detalles de la vida que aquél que solo piensa en conseguir más de lo que ya tiene.
Si te paras a pensar a lo largo del día has tenido tantos pequeños detalles y tan bonitos que cuesta mucho creer que ha sido un día de mierda, ¿Por qué? No puedes decidir que un día es malo solo por que algo “importante” o “grande” no ha sucedido como tu planeabas, busca todos esos pequeños detalles al final del día y te darás cuenta de lo maravilloso que ocurre a tu alrededor.

Y entre todas tus sonrisas me quedo con la que me causa más dudas…la de decidir si brilla más tu sonrisa o tú mirada.

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